Liber præsepiorum
A finales de 2002 ha sido publicado por
el Ayuntamiento de Venegono Inferiore el volumen "Liber
præsepiorum - 1972-2002 Treinta años de Pesebre
Viviente de Venegono Inferiore". El Liber
registra la historia desde los orígenes hasta hoy de todas
las ediciones con nociones, datos, imágenes y todos los
textos guía de las representaciones.
El Liber es la fuente de la que han sido
extraidas todas las informaciones sobre las anteriores ediciones
presentes en esta página web, que se propone
también como continuación ideal para recoger las
memorias para las futuras ediciones.

La portada del libro
Más abajo aparecen las
presentaciones del volumen cuidado por Emilio Cremona (alcalde desde
1994 hasta 2004) y Tommaso Valle (concejal a la cultura desde 1995
hasta 2004), por padre Giandomenico Colombo (cura de Venegono Inferiore
de 1996 a 2008) y padre Carlo Lucini (cura de Venegono Inferiore de
1969 a 1996).
Treinta años de
historia del Pesebre viviente representan treinta años de la
vida de Venegono.
Este ha sido el presupuesto que inmediatamente empujó la
Administración municipal a sostener la idea de escribir un
libro que contara, año tras año, lo que es, en la
práctica, la tradición más antigua de
Venegono Inferiore. Escribir un libro para que los recuerdos puedan ser
compartidos también por las generaciones futuras, este ha
sido el punto de partida.
Y los autores han sido particularmente eficientes en recoger memorias,
imágenes, textos para compilar un anuario preciso y
detallado de una manifestación que cada año
recoge a su alrededor la dedicación de decenas y decenas de
ciudadanos de Venegono, además de la mirada sorpresa de
millares de expectadores que llegan de toda nuestra región.
Pero el trabajo de los autores no se ha parado aquí.
Cada año el libro abre una ventana al mundo, que
continúa su carrera en torno al trabajo imperturbable de
nuestros presepiatt dando al Pesebre viviente la
característica de punto de referencia a través
del cual mirar atrás y darse cuenta de los años
que pasan y se convierten en historia.
Es una sugerencia original la que los autores quieren darnos: intentar
releer la historia a través de la experiencia de una
comunidad que se encuentra año tras año para
representar la Navidad de Cristo, intentando captar cada vez un nuevo
matiz que manifiesta a los ojos de todos la actualidad del mensaje
cristiano.
Pero el verdadero valor de este volumen es que todos tienen que
recordar, también a quien está lejos, la fe, una
enseñanza fundamental para vivir en comunidad, es decir la
colaboración, el trabajar juntos, el repartir el esfuerzo
para un resultado común.
Por estos motivos creemos que el libro del pesebre puede ser un
agradable regalo para todas las familias de Venegono y, sobre todo, las
sinceras felicitaciones que nosotros queremos dirigir a toda nuestra
comunidad en los años venideros.
Emilio Cremona
alcalde de 1994 a 2004
Tommaso Valle
asesor de la cultura de 1995 a 2004
Hay
tradiciones que no resisten a la prueba del tiempo, o mejor dicho,
hacen su tiempo y luego dejan espacio a otras iniciativas. La
tradición del Belén en Venegono ha superado la
prueba del tiempo, es más, ha entrado en la historia de este
pueblo, llegando a celebrar la trigésima edición.
Treinta años son un periodo de tiempo significativo, tal vez
una feliz sorpresa incluso para los realizadores de la obra.
La realización del Pesebre viviente empezó casi a
escondidas pero poco a poco, gracias al estímulo y a la
pasión de sus partidarios ha alzado el vuelo convirtiendose
en una cita deseada y vivida por un montón de gente de
Venegono y de muchos otros pueblos.
El mensaje que propone es al anuncio que ha cambiado la historia: Dios
se ha hecho hombre y ha venido a vivir entre nosotros. Cada
año contemplamos el encanto de la Navidad revisitado por
diferentes perspectivas, con particular atención al camino
de la Iglesia diocesana con su Obispo.
Alrededor del espectáculo de aquel nacimiento se cumple el
milagro: las diferentes condiciones humanas con el peso de sus fatigas,
incomprensiones y divisiones se recomponen: las discrepancias se
apaciguan, los hilos rotos se reanudan, la gente vuelve a quererse.
Jesús ha venido precisamente para traer esta
revolución: la del corazón. ¿Pero todo
esto es solamente un cuento de hadas para volvernos más
buenos en Navidad?
Creo que la finalidad del pesebre es precisamente la de decirnos:
¿por qué no intentar creer en ello?
¿por qué no intentar hacer exactamente la misma
cosa en aquel pesebre seguramente menos poético y sin duda
más agrio y laborioso que es nuestra misma vida en Venegono,
que son nuestras calles, nuestras casas, donde vivimos todos los
días?
Deseo que el pesebre realizado con arte seguirá
recordándonos el otro pesebre, los otros personajes que
somos nosotros, con nuestro guión que interpretar todos los
días y para que cada uno de nosotros con su bondad pueda
realmente renovar la Navidad de Dios en la tierra!
don Giandomenico Colombo
párroco de 1996 a 2008
Las cosas de Dios, como
siempre, nacen en la simplicidad y en la pobreza de medios.
Jesús había comparado el Reino de Dios al grano
de mostaza, tan pequeño, pero capaz de crecer tanto como
para ofrecer con sus ramas un refugio a los aves del cielo.
También para el Pesebre viviente de Venegono los
orígenes son muy modestos; todo empezó por
casualidad.
En 1972 la parroquia adquirió del conde Citterio la
denominada Corte d’Assisi, una ruinosa
casa nobiliaria construida inmediatamente detrás de la
iglesia, casi sofocandola. Su demolición trajo dos ventajas:
la de aportar aire a la iglesia que por fin podía lucir en
toda su linea arquitectónica y la de crear un
área de mucha envergadura que aunque pequeña
parecía una verdadera fortuna. ¿Qué
hacer con ella?
Allí se organizó la fiesta de septiembre, pero
inmediatamente después nació la idea de utilizar
esta área para crear un pesebre de tamaño
natural, con plantas verdaderas y animales vivos. Pensamos en el
protagonista, el Niño Jesús, que ordenamos a la
empresa Mussner de Ortisei y luego con medios muy pobres, construimos
la cabaña junto con el establo y el paisaje así
como la fantasia nos sugería. La iniciativa le
gustó a la población por su novedad.
Cuando una cosa sale bien siempre quiere repetirse y mejorarse,
así que año tras año el Pesebre
viviente, en sus varias ediciones, se convirtió en historia
para Venegono Inferiore. ¡Y no tenía que
desfigurar frente al ya famoso pesebre de los Misioneros Combonianos de
Venegono Superiore!
Este libro nace precisamente con la intención de narrar las
varias ediciones del Pesebre viviente que, entre muchas dificultades,
se propone de nuevo cada año con un éxito y una
participación crecientes por parte del público.
La riqueza de las tramas narrativas y de la documentación
fotográfica son su demostración. Dejo a los
autores esta tarea.
Yo quisiera subrayar los resultados humanos que el Pesebre viviente ha
producido, uniendo en un lazo de colaboración y de amistad
los constructores que al final han formado una verdadera
asociación.
Quién tenía ganas de hacer, de estar juntos, de
especializarse en alguna actividad artesanal, quién
tenía arte para proyectar, para encontrar material y sacar
de la nada construcciones impresionantes por su precisión,
quién además tenía fantasia para
inventar, voluntad y capacidad de narrar y representar las varias
escenas de los episodios navideños, aquí era el
bienvenido y se sentía realizado.
Treinta años son más que una
generación y por tanto se puede decir que una entera
generación de venegoneses ha tenido que ver con este
acontecimiento del pueblo, que ha caracterizado una parte considerable
de la historia de esta Comunidad.
No hay que olvidar también el aspecto religioso que ha
transformado estos operadores en locutores del evangelio.
¿Qué fue lo que empujó a un grupo tan
numeroso y unido de gente a enfrentarse durante meses con trabajo y
esfuerzo, frío y resfriados, tal vez algún
comentario mordaz (como para Noé cuando construía
el árca entre la incomprensión de la gente), si
no el noble y cristiano intento de presentar el anuncio de la Palabra
de Dios que se ha hecho hombre? ¿Puede uno ser
más misionero al presentar el Misterio de la
Encarnación a muchisimos espectadores que sobrevienen para
admirar todo lo que ha sido realizado en tantos meses de
preparación?
Visitando las últimas ediciones reconocí a
algunos que vieron nacer esta iniciativa, ya con el pelo blanco; otros
se añadieron a los demás atraídos por
el entusiasmo y el ideal de los primeros trabajadores, permitiendo su
continuidad; otros amigos ya han cruzado el umbral de la eternidad. Y
desde ahí nos indican la alegría que el
Señor ha preparado para todos los que, incluso a
través de este modesto recurso, han querido demostrar su
amor y su fe.
don Carlo Lucini
párroco de 1969 a 1996
Así
empieza el Liber præsepiorum...
pesebre
s.m.
[del lat. præsepium o præsepe
“especie de cajón donde comen las
bestias”,
“sitio destinado para este fin” y
sæpire “ceñir,
cerrar con un césped
(lat. sæps sæpis)”].
–
1.b. En el uso com.,
representación
del nacimiento de Jesucristo que se hace
en las iglesias y en las casas, durante
las fiestas navideñas y de la Epifanía,
que reproduce con figuras
de varios materiales y en un ambiente
reconstruido de forma verosímil (tal vez
incluso anacrónico) escenas de la Navidad
y de la adoración de los Reyes Magos.
(del Vocabolario della lingua
italiana
del Istituto Treccani, ed. 1991
y del Diccionario de la Real Academia Española)