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09 Septiembre 2010
 

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Liber præsepiorum

A finales de 2002 ha sido publicado por el Ayuntamiento de Venegono Inferiore el volumen "Liber præsepiorum - 1972-2002 Treinta años de Pesebre Viviente de Venegono Inferiore". El Liber registra la historia desde los orígenes hasta hoy de todas las ediciones con nociones, datos, imágenes y todos los textos guía de las representaciones.
El Liber es la fuente de la que han sido extraidas todas las informaciones sobre las anteriores ediciones presentes en esta página web, que se propone también como continuación ideal para recoger las memorias para las futuras ediciones.

La portada del libro
La portada del libro


Más abajo aparecen las presentaciones del volumen cuidado por Emilio Cremona (alcalde desde 1994 hasta 2004) y Tommaso Valle (concejal a la cultura desde 1995 hasta 2004), por padre Giandomenico Colombo (cura de Venegono Inferiore de 1996 a 2008) y padre Carlo Lucini (cura de Venegono Inferiore de 1969 a 1996).


Treinta años de historia del Pesebre viviente representan treinta años de la vida de Venegono.
Este ha sido el presupuesto que inmediatamente empujó la Administración municipal a sostener la idea de escribir un libro que contara, año tras año, lo que es, en la práctica, la tradición más antigua de Venegono Inferiore. Escribir un libro para que los recuerdos puedan ser compartidos también por las generaciones futuras, este ha sido el punto de partida.
Y los autores han sido particularmente eficientes en recoger memorias, imágenes, textos para compilar un anuario preciso y detallado de una manifestación que cada año recoge a su alrededor la dedicación de decenas y decenas de ciudadanos de Venegono, además de la mirada sorpresa de millares de expectadores que llegan de toda nuestra región.
Pero el trabajo de los autores no se ha parado aquí.
Cada año el libro abre una ventana al mundo, que continúa su carrera en torno al trabajo imperturbable de nuestros presepiatt dando al Pesebre viviente la característica de punto de referencia a través del cual mirar atrás y darse cuenta de los años que pasan y se convierten en historia.
Es una sugerencia original la que los autores quieren darnos: intentar releer la historia a través de la experiencia de una comunidad que se encuentra año tras año para representar la Navidad de Cristo, intentando captar cada vez un nuevo matiz que manifiesta a los ojos de todos la actualidad del mensaje cristiano.
Pero el verdadero valor de este volumen es que todos tienen que recordar, también a quien está lejos, la fe, una enseñanza fundamental para vivir en comunidad, es decir la colaboración, el trabajar juntos, el repartir el esfuerzo para un resultado común.
Por estos motivos creemos que el libro del pesebre puede ser un agradable regalo para todas las familias de Venegono y, sobre todo, las sinceras felicitaciones que nosotros queremos dirigir a toda nuestra comunidad en los años venideros.

Emilio Cremona
alcalde de 1994 a 2004
Tommaso Valle
asesor de la cultura de 1995 a 2004



Hay tradiciones que no resisten a la prueba del tiempo, o mejor dicho, hacen su tiempo y luego dejan espacio a otras iniciativas. La tradición del Belén en Venegono ha superado la prueba del tiempo, es más, ha entrado en la historia de este pueblo, llegando a celebrar la trigésima edición. Treinta años son un periodo de tiempo significativo, tal vez una feliz sorpresa incluso para los realizadores de la obra.
La realización del Pesebre viviente empezó casi a escondidas pero poco a poco, gracias al estímulo y a la pasión de sus partidarios ha alzado el vuelo convirtiendose en una cita deseada y vivida por un montón de gente de Venegono y de muchos otros pueblos.
El mensaje que propone es al anuncio que ha cambiado la historia: Dios se ha hecho hombre y ha venido a vivir entre nosotros. Cada año contemplamos el encanto de la Navidad revisitado por diferentes perspectivas, con particular atención al camino de la Iglesia diocesana con su Obispo.
Alrededor del espectáculo de aquel nacimiento se cumple el milagro: las diferentes condiciones humanas con el peso de sus fatigas, incomprensiones y divisiones se recomponen: las discrepancias se apaciguan, los hilos rotos se reanudan, la gente vuelve a quererse.
Jesús ha venido precisamente para traer esta revolución: la del corazón. ¿Pero todo esto es solamente un cuento de hadas para volvernos más buenos en Navidad?
Creo que la finalidad del pesebre es precisamente la de decirnos: ¿por qué no intentar creer en ello? ¿por qué no intentar hacer exactamente la misma cosa en aquel pesebre seguramente menos poético y sin duda más agrio y laborioso que es nuestra misma vida en Venegono, que son nuestras calles, nuestras casas, donde vivimos todos los días?
Deseo que el pesebre realizado con arte seguirá recordándonos el otro pesebre, los otros personajes que somos nosotros, con nuestro guión que interpretar todos los días y para que cada uno de nosotros con su bondad pueda realmente renovar la Navidad de Dios en la tierra!

don Giandomenico Colombo
párroco de 1996 a 2008

 

Las cosas de Dios, como siempre, nacen en la simplicidad y en la pobreza de medios.
Jesús había comparado el Reino de Dios al grano de mostaza, tan pequeño, pero capaz de crecer tanto como para ofrecer con sus ramas un refugio a los aves del cielo. También para el Pesebre viviente de Venegono los orígenes son muy modestos; todo empezó por casualidad.
En 1972 la parroquia adquirió del conde Citterio la denominada Corte d’Assisi, una ruinosa casa nobiliaria construida inmediatamente detrás de la iglesia, casi sofocandola. Su demolición trajo dos ventajas: la de aportar aire a la iglesia que por fin podía lucir en toda su linea arquitectónica y la de crear un área de mucha envergadura que aunque pequeña parecía una verdadera fortuna. ¿Qué hacer con ella?
Allí se organizó la fiesta de septiembre, pero inmediatamente después nació la idea de utilizar esta área para crear un pesebre de tamaño natural, con plantas verdaderas y animales vivos. Pensamos en el protagonista, el Niño Jesús, que ordenamos a la empresa Mussner de Ortisei y luego con medios muy pobres, construimos la cabaña junto con el establo y el paisaje así como la fantasia nos sugería. La iniciativa le gustó a la población por su novedad.
Cuando una cosa sale bien siempre quiere repetirse y mejorarse, así que año tras año el Pesebre viviente, en sus varias ediciones, se convirtió en historia para Venegono Inferiore. ¡Y no tenía que desfigurar frente al ya famoso pesebre de los Misioneros Combonianos de Venegono Superiore!
Este libro nace precisamente con la intención de narrar las varias ediciones del Pesebre viviente que, entre muchas dificultades, se propone de nuevo cada año con un éxito y una participación crecientes por parte del público. La riqueza de las tramas narrativas y de la documentación fotográfica son su demostración. Dejo a los autores esta tarea.
Yo quisiera subrayar los resultados humanos que el Pesebre viviente ha producido, uniendo en un lazo de colaboración y de amistad los constructores que al final han formado una verdadera asociación.
Quién tenía ganas de hacer, de estar juntos, de especializarse en alguna actividad artesanal, quién tenía arte para proyectar, para encontrar material y sacar de la nada construcciones impresionantes por su precisión, quién además tenía fantasia para inventar, voluntad y capacidad de narrar y representar las varias escenas de los episodios navideños, aquí era el bienvenido y se sentía realizado.
Treinta años son más que una generación y por tanto se puede decir que una entera generación de venegoneses ha tenido que ver con este acontecimiento del pueblo, que ha caracterizado una parte considerable de la historia de esta Comunidad.
No hay que olvidar también el aspecto religioso que ha transformado estos operadores en locutores del evangelio. ¿Qué fue lo que empujó a un grupo tan numeroso y unido de gente a enfrentarse durante meses con trabajo y esfuerzo, frío y resfriados, tal vez algún comentario mordaz (como para Noé cuando construía el árca entre la incomprensión de la gente), si no el noble y cristiano intento de presentar el anuncio de la Palabra de Dios que se ha hecho hombre? ¿Puede uno ser más misionero al presentar el Misterio de la Encarnación a muchisimos espectadores que sobrevienen para admirar todo lo que ha sido realizado en tantos meses de preparación?
Visitando las últimas ediciones reconocí a algunos que vieron nacer esta iniciativa, ya con el pelo blanco; otros se añadieron a los demás atraídos por el entusiasmo y el ideal de los primeros trabajadores, permitiendo su continuidad; otros amigos ya han cruzado el umbral de la eternidad. Y desde ahí nos indican la alegría que el Señor ha preparado para todos los que, incluso a través de este modesto recurso, han querido demostrar su amor y su fe.

don Carlo Lucini
párroco de 1969 a 1996

 


Así empieza el Liber præsepiorum...

pesebre s.m.
[del lat. præsepium o præsepe
“especie de cajón donde comen las bestias”,
“sitio destinado para este fin” y
sæpire “ceñir, cerrar con un césped
(lat. sæps sæpis)”]. –
1.b. En el uso com., representación
del nacimiento de Jesucristo que se hace
en las iglesias y en las casas, durante
las fiestas navideñas y de la Epifanía,
que reproduce con figuras
de varios materiales y en un ambiente
reconstruido de forma verosímil (tal vez
incluso anacrónico) escenas de la Navidad
y de la adoración de los Reyes Magos.

(del Vocabolario della lingua italiana
del Istituto Treccani, ed. 1991
y del Diccionario de la Real Academia Española)



Así termina el Liber præsepiorum...

Esta es la historia de los treinta años
del Pesebre viviente de Venegono Inferiore
“La cual, sino os ha disgustado del todo,
desead bien a quien l'ha escrito,
y también un poco a quien os la recomendió.
Pero si en cambio os hubiéramos aburrecido,
creed que no se ha hecho aposta"
.
(de Los novios de Alessandro Manzoni, cap. XXXVIII)

 


© 2002 Ayuntamiento de Venegono Inferiore (VA)
Imprimido en el mes de noviembre de 2002
al cuidado de la Administración municipal de Venegono Inferiore
por Grafiche Olona, Castiglione Olona (VA)


 

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